RESUMEN
DEBATE SOBRE
LA DIMENSION PLURICULTURAL Y MULTIETNICA DE GUATEMALA.
Se parte aquí de la premisa que Guatemala es una Nación pluricultural, multiétnica, multilingüe, y multireligiosa. Lo que se discute, más que un tema entre y para “intelectuales”.
La tesis de Miguel Ángel Asturias podría ser descrita como uno de los primeros acercamientos al debate étnico en Guatemala, este ilustra la discusión sobre el tema indígena, nos advierte que el viento intelectual dominante en la actualidad es el de “multiculturalismo y diversidad”
En el debate de Nación, debe abandonarse el concepto de “raza”, primero por ser un concepto que ha salido de las ciencias sociales, y, segundo, porque no podemos equipararlo con el concepto de cultura, ya que hace referencia a características culturales, y no a las biológicas.
Los guatemaltecos, han iniciado a reconocer que la Nación no es étnicamente uniforme. Reconoce ahora la existencia de cuatro grupos étnicos diferenciados: Maya, Xinca, Garífuna y Mestizo. Esa aceptación ha quedado plasmada en los Acuerdos de Paz.
“La tierra” es el tema más importante dentro del debate étnico-económico, la poca participación económica, se ve también la poca participación en la política nacional.
En el Movimiento Maya participan personas que respetan todas las propuestas, pero no están de acuerdo con algunas de ellas. De hecho, dentro del mismo Movimiento existen corrientes etnocéntricas que enfatizan discursivamente un elemento de venganza histórica y restituciones.
Will Kymlicka en su libro “Ciudadanía Multicultural”, trata de demostrar las reivindicaciones de los grupos étnicos y nacionales son consistentes con los principios liberales de libertad individual y justicia social.
La “Identidad Ladina” emerge como contraparte de los avances del Movimiento Maya, ya no se puede evadir. Guatemala no tiene opción más que enfrentarlo con visión de futuro.
El fenómeno de “lo Ladino” puede discutirse frente al fenómeno de “lo Maya” o “lo Xinca”, o “lo Garífuna”, es impostergable también que la Identidad Ladina sea definida por los propios Ladinos. La Identidad Ladina debe estar presente para definir la simetría en las futuras relaciones del poder.
El debate sobre la Identidad Indígena
El problema radica en la dificultad de admitir que los Mayas existen y que sobre esa existencia se están teniendo logros. En el mismo uso de la palabra “Maya” existe una “bandera” política válida para los pueblos que buscan formas creativas de resistencia cultural.
Los logros del Movimiento Maya son más visibles en el campo cultural y en el campo de los Derechos Humanos, los Movimientos han alcanzado a proponer Reformas a la Constitución de la República en las cuales se puedan reconocer los Derechos de los Pueblos.
El debate sobre los Acuerdos de Paz (los ejes del Acuerdo Indígena)
La oficialización de los idiomas mayas afectará a los servicios educativos, la administración de justicia, los medios de comunicación, los servicios de salud. Por eso es importante discutir abiertamente los “pros” y los “contras” de todas las propuestas que hasta el momento se conocen.
Esto nos lleva a las preguntas obligatorias: ¿cuál idioma debe oficializarse?, ¿quién determinará las fronteras lingüísticas para las diferentes regiones?, y ¿qué hacer con las fronteras lingüísticas?, esta discusión llevará obligadamente al asunto de territorialidad, un tema bastante fuerte para un país y un gobierno que tradicionalmente no discute el tema del territorio y la autonomía regional.
El debate sobre la Interculturalidad.
La interculturalidad se define inicialmente como un proceso de constantes relaciones entre dos o varios Pueblos culturalmente diferenciados, que comparten un territorio común, historias paralelas, y que pretenden proyectarse hacia el futuro de manera unida y pacífica con un proyecto de Nación definido, la idea central radica en el hecho que antes de hablar de relacionar culturas debemos debatir el “nivelar” culturas, para pasar, entonces, al proceso intercultural.
El debate sobre “lo étnico, lo popular”
Se pueden distinguir por lo menos cuatro expresiones “indígenas-políticas” dentro del Movimiento. La primera es la que se ha denominado “populista”, cuya principal expresión eran grupos (algunos guerrilleros) que se distinguían por el clásico discurso de “500 años de opresión y explotación.
La segunda expresión, eran las “organizaciones indígenas progobiernistas”, o sea esas que representaban los intereses del grupo de poder. Dependiendo directamente del financiamiento del Estado.
El tercer grupo era el que defendía un “etnicismo radical.” Este incluía a parte de los indígenas esotéricos que trataban de “mercadear” con la cultura y la espiritualidad maya.
El cuarto grupo era el de los “culturalistas” conformado principalmente por una élite de académicos indígenas. Actualmente está al frente del Movimiento Maya.
El debate sobre el Orden Jurídico Indígena y la Espiritualidad.
La relación entre Espiritualidad y la Norma son directas. El derecho Consuetudinario es la descripción que se usa para esas formas. El orden Jurídico se propone como alternativa. La lógica del Derecho es en esencia una sistematización de lo legítimo, que no es necesariamente lo legal.
El actual debate sobre el cumplimiento de los Acuerdos de Paz, principalmente el Acuerdo Indígena, este gira sobre cómo hacer compatibles dos sistema jurídicos diferentes, y cómo hacer respetar por medio de la ley una espiritualidad que hasta hace poco no era reconocida, surgiendo un debate más agudo: ¿debe el Estado reconocer la espiritualidad Maya? y si lo hace, ¿estaría privilegiando a una espiritualidad en detrimento de otras?
Epílogo: El debate sobre la Nación.
Las propuestas más radicales que abordan el tema de la Nación hablan de “autonomía” de las regiones Mayas. Otras se limitan a meros procesos administrativos de descentralización, y proponen solamente una reconfiguración del Estado como ente administrativo, centralizado bajo la descripción de “modernización.”
Las demandas dejan de ser meramente indígenas para convertirse en demandas nacionales. Es importante para el debate porque ya no limita las repercusiones de las decisiones y las luchas políticas a lo “Maya-rural”, sino que lo eleva al plano de lo “Nacional-Maya-Urbano-Rural”, que es donde se debe discutir la nueva Nación.
En el acuerdo indígena exige por lo menos 13 cambios de leyes y normas vigentes, 27 programas y proyectos, y 23 respuestas institucionales por parte del gobierno guatemalteco.
Se propone, entonces, que desde ahora la construcción de un todo nacional prevalezca sobre las bases de partes étnicas fortalecidas. Las Comisiones Paritarias pueden ser el primer paso positivo para construir la Nación guatemalteca.
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